viernes, 8 de febrero de 2008

HISTORIA DE LA ESTADÍSTICA *

Los comienzos de la estadística pueden ser hallados en el antiguo Egipto,
cuyos faraones lograron recopilar, hacia el año 3050 antes de Cristo,
prolijos datos relativos a la población y la riqueza del país. De acuerdo al
historiador griego Heródoto, dicho registro de riqueza y población se hizo
con el objetivo de preparar la construcción de las pirámides. En el mismo
Egipto, Ramsés II hizo un censo de las tierras con el objeto de verificar un
nuevo reparto.
En el antiguo Israel la Biblia da referencias, en el libro de los Números, de
los datos estadísticos obtenidos en dos recuentos de la población hebrea. El
rey David por otra parte, ordenó a Joab, general del ejército hacer un censo
de Israel con la finalidad de conocer el número de la población.
También los chinos efectuaron censos hace más de cuarenta siglos. Los
griegos efectuaron censos periódicamente con fines tributarios, sociales
(división de tierras) y militares (cálculo de recursos y hombres disponibles).
La investigación histórica revela que se realizaron 69 censos para calcular
los impuestos, determinar los derechos de voto y ponderar la potencia
guerrera.
Pero fueron los romanos, maestros de la organización política, quienes
mejor supieron emplear los recursos de la estadística. Cada cinco años
realizaban un censo de la población y sus funcionarios públicos tenían la
obligación de anotar nacimientos, defunciones y matrimonios, sin olvidar los
recuentos periódicos del ganado y de las riquezas contenidas en las tierras
conquistadas. Para el nacimiento de Cristo sucedía uno de estos
empadronamientos de la población bajo la autoridad del imperio.
Durante los mil años siguientes a la caída del imperio Romano se realizaron
muy pocas operaciones Estadísticas, con la notable excepción de las
relaciones de tierras pertenecientes a la Iglesia, compiladas por Pipino el
Breve en el 758 y por Carlomagno en el 762 DC. Durante el siglo IX se
realizaron en Francia algunos censos parciales de siervos. En Inglaterra,
Guillermo el Conquistador recopiló el Domesday Book o libro del Gran
Catastro para el año 1086, un documento de la propiedad, extensión y valor
de las tierras de Inglaterra. Esa obra fue el primer compendio estadístico de
Inglaterra.
Aunque Carlomagno, en Francia; y Guillermo el Conquistador, en Inglaterra,
trataron de revivir la técnica romana, los métodos estadísticos
permanecieron casi olvidados durante la Edad Media.
Durante los siglos XV, XVI, y XVII, hombres como Leonardo de Vinci,
Nicolás Copérnico, Galileo, Neper, William Harvey, Sir Francis Bacon y René
Descartes, hicieron grandes operaciones al método científico, de tal forma
que cuando se crearon los Estados Nacionales y surgió como fuerza el
comercio internacional existía ya un método capaz de aplicarse a los datos
económicos.
Para el año 1532 empezaron a registrarse en Inglaterra las defunciones
debido al temor que Enrique VII tenía por la peste. Más o menos por la
misma época, en Francia la ley exigió a los clérigos registrar los bautismos,
fallecimientos y matrimonios. Durante un brote de peste que apareció a
fines de la década de 1500, el gobierno inglés
comenzó a publicar estadísticas semanales de los decesos. Esa costumbre
continuó muchos años, y en 1632 estos Bills of Mortality (Cuentas de
Mortalidad) contenían los nacimientos y fallecimientos por sexo. En 1662, el
capitán John Graunt usó documentos que abarcaban treinta años y efectuó
predicciones sobre el número de personas que morirían de varias
enfermedades y sobre las proporciones de nacimientos de varones y
mujeres que cabría esperar. El trabajo de Graunt, condensado en su obra
Natural and Political Observations...Made upon the Bills of Mortality
(Observaciones Políticas y Naturales ... Hechas a partir de las Cuentas de
Mortalidad), fue un esfuerzo innovador en el análisis estadístico.
Por el año 1540 el alemán Sebastián Muster realizó una compilación
estadística de los recursos nacionales, comprensiva de datos sobre
organización política, instrucciones sociales, comercio y poderío militar.
Durante el siglo XVII aportó indicaciones más concretas de métodos de
observación y análisis cuantitativo y amplió los campos de la inferencia y la
teoría Estadística.
Los eruditos del siglo XVII demostraron especial interés por la Estadística
Demográfica como resultado de la especulación sobre si la población
aumentaba, decrecía o permanecía estática.
En los tiempos modernos tales métodos fueron resucitados por algunos
reyes que necesitaban conocer las riquezas monetarias y el potencial
humano de sus respectivos países. El primer empleo de los datos
estadísticos para fines ajenos a la política tuvo lugar en 1691 y estuvo a
cargo de Gaspar Neumann, un profesor alemán que vivía en Breslau. Este
investigador se propuso destruir la antigua creencia popular de que en los
años terminados en siete moría más gente que en los restantes, y para
lograrlo hurgó pacientemente en los archivos parroquiales de la ciudad.
Después de revisar miles de partidas de defunción pudo demostrar que en
tales años no fallecían más personas que en los demás. Los procedimientos
de Neumann fueron conocidos por el astrónomo inglés Halley, descubridor
del cometa que lleva su nombre, quien los aplicó al estudio de la vida
humana. Sus cálculos sirvieron de base para las tablas de mortalidad que
hoy utilizan todas las compañías de seguros.
Durante el siglo XVII y principios del XVIII, matemáticos como Bernoulli,
Francis Maseres, Lagrange y Laplace desarrollaron la teoría de
probabilidades. No obstante durante cierto tiempo, la teoría de las
probabilidades limitó su aplicación a los juegos de azar y hasta el siglo XVIII
no comenzó a aplicarse a los grandes problemas científicos.
Godofredo Achenwall, profesor de la Universidad de Gotinga, acuñó en 1760
la palabra estadística, que extrajo del término italiano statista (estadista).
Creía, y con sobrada razón, que los datos de la nueva ciencia serían el
aliado más eficaz del gobernante consciente. La raíz remota de la palabra se
halla, por otra parte, en el término latino status, que significa estado o
situación; Esta etimología aumenta el valor intrínseco de la palabra, por
cuanto la estadística revela el sentido cuantitativo de las más variadas
situaciones.
Jacques Quételect es quien aplica las Estadísticas a las ciencias sociales.
Este interpretó la teoría de la probabilidad para su uso en las ciencias
sociales y resolver la aplicación del principio de promedios y de la
variabilidad a los fenómenos sociales. Quételect fue el primero en realizar la
aplicación práctica de todo el método Estadístico, entonces conocido, a las
diversas ramas de la ciencia.
Entretanto, en el período del 1800 al 1820 se desarrollaron dos conceptos
matemáticos fundamentales para la teoría Estadística; la teoría de los
errores de observación, aportada por Laplace y Gauss; y la teoría de los
mínimos cuadrados desarrollada por Laplace, Gauss y Legendre. A finales
del siglo XIX, Sir Francis Gaston ideó el método conocido por Correlación,
que tenía por objeto medir la influencia relativa de los factores sobre las
variables. De aquí partió el desarrollo del coeficiente de correlación creado
por Karl Pearson y otros cultivadores de la ciencia biométrica como J. Pease
Norton, R. H. Hooker y G. Udny Yule, que efectuaron amplios estudios sobre
la medida de las relaciones.
Los progresos más recientes en el campo de la Estadística se refieren al
ulterior desarrollo del cálculo de probabilidades, particularmente en la rama
denominada indeterminismo o relatividad, se ha demostrado que el
determinismo fue reconocido en la Física como resultado de las
investigaciones atómicas y que este principio se juzga aplicable tanto a las
ciencias sociales como a las físicas.

* Manual de Estadística- David Ruiz Muñoz - Editado por eumed·net 2004

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